DEL PAGANISMO ROMANO AL CRISTIANISMO (II). Historia (VIII)

DEL PAGANISMO ROMANO AL CRISTIANISMO (II). Historia (VIII)

También había catacumbas en otras ciudades italianas, en España, Galias, Austria, Alemania y Cartago durante los tres primeros siglos del cristianismo, pero las más famosas sin duda, son las de Roma y de entre ellas, destaca la llamada de San Calixto , situada bajo la...
EVANGELIO DÍA 23 DE MAYO

EVANGELIO DÍA 23 DE MAYO

Al llegar la noche de aquel mismo día, primero de la semana, los discípulos estaban reunidos y tenían las puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesús entró, y poniéndose en medio de los discípulos, les saludó diciendo: “¡Paz a vosotros!”. Dicho esto, les mostró las...
EVANGELIO DÍA 22 DE MAYO

EVANGELIO DÍA 22 DE MAYO

Cuando Pedro le vio, preguntó a Jesús: “Señor, ¿y que hay de éste?”. Jesús le contestó: “Si Yo quiero que permanezca hasta mi regreso, ¿qué te importa a ti?. Tú, sígueme”. Por esto corrió entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no...
LA ALEGRÍA Y LA SERIEDAD DE LA VERDAD (IV)

LA ALEGRÍA Y LA SERIEDAD DE LA VERDAD (IV)

Autor: Monseñor F.A. Tenemos un buen ejemplo en Jesús: Él no mentía nunca, pero hablaba en metáfora y en parábola a quienes no estaban preparados, y directamente a quienes sabían escuchar. BENDITO, EL QUE TENGA OJO PARA VER Y OÍDO PARA ESCUCHAR. No podemos ponernos...
EVANGELIO DÍA 21 DE MAYO

EVANGELIO DÍA 21 DE MAYO

Cuando ya habían comido, Jesús preguntó a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que a éstos?”. Pedro le contestó: “Si, Señor, Tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. Volvió a preguntarle: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”. Pedro le...
LA ALEGRÍA Y LA SERIEDAD DE LA VERDAD (III)

LA ALEGRÍA Y LA SERIEDAD DE LA VERDAD (III)

Autor: Monseñor F.A. Tenemos que ser de confianza y saber guardar la Verdad y el Secreto, hasta que sea eficaz su revelación. Tenemos que tener cuidado en no mentir nunca en ninguna circunstancia, pero a no confundir ésto, con mi impaciencia, mi falta de serenidad, o...