Autor: Hno. E.C.+
Entre el 21 y el 23 de diciembre de 2012
En este magno escenario, habrá seres humanos que sientan la necesidad interior de experienciar un periodo de recogimiento, silencio, meditación,… (cada cual lo vivirá a su manera y en función de sus propias circunstancias) que durará tres días (72 horas), del 21 al 23 de diciembre.
Buscado un ejemplo en la Naturaleza, hay que volver a retomar el ejemplo de la oruga, que se introduce en la oscuridad de la crisálida para mutar su ADN, activando componentes durmientes del mismo, y transformarse en mariposa. Es lo que algunos llaman “tres días de oscuridad”. Pero no será en el exterior, sino un recogimiento interior: una experiencia interior (no exterior) y evolutiva (no traumática). Que nadie se encarcele consciencialmente a si mismo esperando fenómenos cataclísmicos exteriores.
Y en estos tres días de recogimiento, acontecerá la citada conexión ionogenomática del ADN de los seres humanos que lo vivan a través de las secuencias fractales en él existentes. Este hecho puede ser descrito como la “distensión” de sus hebras, como cuando se abre una flor, lo que acelerará la activación de los componentes durmientes del ADN, preparándolos para experienciar la Metamorfosis. La distensión se deberá tanto a la llegada de energía exterior como a la Armonía y la Quietud interior que experimentarán los seres humanos que, recibiéndola, interactúen con ella desde su propio proceso consciencial. Y permitirá que se liberen componentes del ADN que hasta ahora se hallaban aprisionados y tensos (coloquialmente, “estresados”), produciéndose la aceleración de su activación.
Entre el 24 de diciembre de 2012 y el 17 de marzo de 2013
Al finalizar estos “tres días de oscuridad”, esos seres humanos habrán acelerado la activación de su ADN y comenzado a cambiar su frecuencia vibracional en clave de Amor, en consonancia y en sincronía con lo vivenciado por la Madre Tierra. ¿Cuáles serán los impactos de tal hecho en ellos?.  Básicamente, los siguientes:
-Consciencia de Unicidad y Red: Percepción cada vez más nítida tanto de la Unicidad de cuanto es como de la Red Consciencial, en sus distintos niveles y escalas, que liga y entrelaza a los seres humanos dentro de la Humanidad, a ésta con la Madre Tierra, al planeta con el sistema solar y así sucesivamente.
-Multidimensionalidad: Activación del recuerdo de la naturaleza multidimensional de nuestro ser, lo que permitirá la conexión con planos más sutiles de consciencia y existencia en los que también somos y estamos, incluyendo el contacto con los Hermanos de Luz de otros mundos, planetas, sistemas solares y galaxias.
-Tendencia creciente a “no hacer”: La Humanidad ha creído hasta el momento presente que se nace para hacer y que “nacer” es sinónimo de “hacer”. Es un paradigma culturalmente muy arraigado el considerar que venimos y estamos aquí, en esta vida y en este mundo, para hacer cosas: lograr metas, alcanzar objetivos, producir, construir lo que sea,… Y en ese hacer -ligado inevitablemente a trabajos, empeños, esfuerzos, programaciones y controles- se busca la “realización” personal (cada cual según su “yo y sus circunstancias”), el sentido de la vida y hasta un sueño de porvenir colectivo en el marco de la denominada civilización. Metafóricamente expresado, se trata de la celebre maldición bíblica de “ganarás el pan con el sudor de tu frente”.  Pero los seres humanos que experiéncien lo que se viene sintetizando sentirán una tendencia creciente a “no hacer” y “verán” con meridiana claridad que “nacer” es “no-hacer”, que se nace para Vivir y que Vivir es sencillamente eso, Vivir: no hacer, Vivir… Un “Vivir Viviendo” que no sabe de pasado ni de futuro y que se plasma exclusivamente en el Aquí y Ahora. ¿Tan difícil te parece?. No te inquietes, que tu Metamorfosis te mostrará de manera simple y natural lo que Vivir y no-hacer significan. Lo hará por medio de la Sabiduría que se manifiesta en las palomas, en las flores, en los árboles y en toda la Naturaleza. La misma Sabiduría que hace por ti lo que el cerebro de tu cabeza es incapaz de hacer: que circule la sangre, que funcione el aparato digestivo, que lata el corazón, que se dilaten los pulmones, que se inmunice el organismo y que curen las heridas. Con la Metamorfosis, esta Sabiduría natural emanará del cerebro de tu corazón y se mostrará plenamente en ti, desde ti y para ti.
(continuará)
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