Autor: Hno. A.L.+
          
         De vez en cuando en nuestro vagar por la vida, nos encontramos en un punto del que  parten DOS CAMINOS , uno a la izquierda y otro a la derecha a modo de “Y” , presentándonos la disyuntiva de que camino escoger. El primer camino está lleno de piedras, zarzas, barro,.. Y el segundo camino está libre y liso como una autopista,
        
         Para poder elegir, disponemos de los siguientes argumentos :
a).-La que nos enseña Jesús el Cristo en sus Evangelios:
         “ Yo soy la Verdad, EL CAMINO y la Vida;  nadie viene al Padre si no es por Mi”.(Juan 14, 6-7).
b).- Lo que nos enseña El Blog de la Orden del Temple, sus Meditaciones y Ponencias de los hermanos.
c).-Nuestras vivencias acumuladas, acompañadas de nuestro libre albedrío.
Y siempre bajo el paraguas del NND.
         En cuanto a la nº a), yo le pido al Maestro: ¿Tú que harías?. Para que nos ayude a elegir el Camino correcto, aunque el comienzo de un camino esté lleno de piedras , zarzas, barro,…etc.
Y por el contrario, el otro camino esté liso y llano como una autopista.
         Si la respuesta del Maestro me indica que coja el primer camino, pero siempre bajo mi libre albedrío; así es que me armo de valor y empiezo a sortear las piedras, las zarzas,… y todo tipo de obstáculo que se me vaya presentando. Ahora bien, esos obstáculos se acaban, y nos encontramos que ese primer camino termina siendo como una autopista… hasta que recorrido un tiempo por ese camino, nos volvamos a encontrar con otra “Y”, y así hasta el final de nuestras vidas.
En el punto b).-   El Blog de la Orden del Temple, encontramos opiniones que siempre van a ser de gran ayuda. Sus lecturas nos van creando un poso que nos van a servir para saber decidir que camino coger.
En lo referente al punto c).- nada que añadir, ya que esa “información” ya la llevamos con nosotros.
         Pero si a pesar de la respuesta del Maestro, elegimos el segundo camino, el cual empieza como si se tratara una autopista, creyendo que ese camino, no es que sea más honesto, sino que nos parece que es el más cómodo y decidimos entrar en él, al principio se va caminando comodísimamente, pero al girar y sin poderlo remediar nos hemos metido en un barrizal, lleno de piedras, zarzas,…y además nos encontramos con que en el camino hay un muro que nos impide seguir. Y si después de un titánico esfuerzo conseguimos volver por nuestro pasos, retrocediendo hasta llegar al principio del dichoso camino, lleno de arañazos, golpes, etc. nos va a dejar unas huellas que van acompañarnos durante toda nuestra vida, y tendremos que acudir al Maestro muchas veces para que con su Bondad, nos la vaya haciendo desaparecer. Con su Bondad y nuestro esfuerzo, trabajo, sacrificio….
Non Nobis
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