Autor: Hno. A.L.+
         Durante su vida evangelizadora, Jesús dijo que una vez resucitado, estaría siempre con los discípulos, y como ejemplo tomamos a los COMPAÑEROS DE EMAÚS (Lucas 24,13) en el que dos compañeros iban camino de Jerusalén a los que se acercó UNA PERSONA. Empezaron a hablar sobre los últimos acontecimientos acaecidos en Jerusalén referente a la Pasión y Muerte de Jesús, dando la sensación de que ese compañero “deconocía” tales hechos. “Ese compañero” no era ni más ni menos que el mismísimo Jesús, el cuál había tomado una forma diferente. Siguiendo el camino, los compañeros le dijeron que se fuera con ellos, y cuando fueron a cenar, reconocieron a Jesús.
         Hermanos, he cogido este pasaje de los Evangelios por la gran trascendencia que va a tener en nuestras vidas:  JESÚS VA A ESTAR SIEMPRE CON NOSOTROS…PERO HEMOS DE SABER RECONOCERLO.-
        
         Cuando vamos paseando por la calle, van por allí las gentes y Jesús va a ser cualquiera de los que vemos pasar; pero…¿cómo saberlo?. Es obvio que para conocer a un persona y charlar con  ella, hemos de hablar en su mismo idioma……Y ese “idioma” ¿cuál puede ser?.
         a).- Puede que sea un pequeño trozo de una determinada frase, que nuestro corazón interprete.
         b).- Puede ser que esté sentado y de tal manera que nos recuerde algo sobre la vida de Jesús.
         c).- También puede ser una corazonada nuestra que haga que nos acerquemos a El.
         d).- A lo mejor es una determinada persona que no tenga el arquetipo que nosotros tenemos de Jesús y  ser una persona que nosotros rechazamos, pero lo que Jesús pretende es ponernos a prueba nuestra humildad, nuestra caridad,….
         c).- Y así se darían casos hasta el infinito…
PERO NOSOTROS, HERMANOS, DISPONEMOS DE UNA RECETA DEL CRISTO QUE ES INFALIBLE:
                   El:     NON NOBIS DOMINE
          Es necesario que repasemos  los Textos, referente al Non Nobis.
         Si nuestro actuar es para LA MAYOR GLORIA DE DIOS, ello implica toda una serie de virtudes, que podrían ser innumerables: la Humildad, la Caridad, el Servicio al necesitado, la visita a las personas mayores que necesitan una pequeña conversación para hacerles la vida algo mejor…., y es posible, hermanos, que a todas esas personas a las que les vas dando cariño, compañía, ayuda,…sean todas ellas Jesús el Cristo.
         Por lo tanto, hermanos, el NND debemos tenerlos siempre, ¡siempre!, en todas nuestras obras, palabras, actos y pensamientos; y si así actuamos, Jesús el Cristo siempre estará cerca de nosotros como se presentó a los compañeros de Emaus.
Non Nobis
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