Una vez
excluidos los disidentes de la esfera de Binah, el resto aceptó el
“oscurecimiento”, es decir, consintieron vivir a un nivel inferior a
sus méritos, con todos los inconvenientes derivados de esta situación.

Para poner un ejemplo en el ámbito humano, es como si el hombre que ha vivido
siempre a la luz del Sol, tuviese de pronto que irse a vivir dentro de una
mina.
Se produjo entonces en las esferas de Binah una cristalización de las energías
primordiales y en ese mundo ya más oscuro pudo aparecer una nueva oleada de
vida.

Fue pues el sacrificio de Binah lo que permitió la vida a niveles inferiores y
como la historia de Dios es nuestra propia historia, será también mediante el
sacrificio que conseguiremos progresar.

Tampoco es
preciso dramatizar. Los padres deben sacrificarse para educar a sus hijos. Por
ejemplo, reducen su “luz”, en este caso, el lenguaje habitual que utilizan-
para que sus palabras resulten inteligibles a sus retoños.

El sacrificio fue una Ley cuya adopción se hizo necesaria en el alba de la
Creación. Pero, como acabamos de señalar, ese sacrificio fue el que instituyó
en el mundo el “Mal”, porque generó una conflictividad que tuvo que ser
reprimida por decreto, por así decirlo, postergando a un nivel inferior a los
que se rebelaron contra la decisión D
ivina.

El objetivo
del sacrificio debe ser la Creación. La luz es la materia prima de toda
edificación, pero es la luz que circula por nuestro interior la que lleva el
germen de la vida y es ésa la que debemos utilizar para nuestras creaciones, ya
que la Ley quiere que toda cosa, antes de tener una existencia exterior, haya
sido edificada en nuestra naturaleza interna. Utilizando nuestro potencial para
multiplicar la creación Divina, estaremos ejecutando la política de Dios.

Si nos concentramos
en nosotros y nos inhibimos de toda Creación, estamos oponiéndonos a la
política Divina. La luz consumida en creaciones externas nos va siendo
restituida a medida que la vamos gastando, de acuerdo con la Ley que reza:
“A cada cual según sus necesidades”, pero la calidad de la luz
recibida dependerá de la obra que estemos realizando.

Es a través
de los Éteres que captamos la luz y ya hemos explicado que disponemos de esa
fuerza vital en la medida que la vayamos utilizando: si consumimos mucho Éter Químico,
el flujo de Éter Reflector y Luminoso disminuirá. Es como si tienes un
presupuesto para pasar el mes, si gastas mucho en comida, te quedará menos para
ropa.

Pero aún en el caso de estar utilizando los Éteres superiores para creaciones
sublimes, si esa petición de luz es continua, difícilmente podremos conservar
esa luz en nuestro interior y se formará en nosotros una “zona
oscura”, como sucediera con Binah.

(continuará)

Orden de Sión+++