Jesús dijo a sus discípulos: “Es inevitable que sucedan escándalos, pero, ¡ay del que los provoca!. Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado. Si tu hermano te ofénde, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siste veces en un día y siete veces vuelve a decirte “lo siento”, lo perdonarás”. Los apóstoles le pidieron al Señor: “Aumétanos la fe”. El Señor contestó: “Si tuviçerais fe como un grano de mostaza, diríais a esa morera: Arráncate de raíz y plántate en el mar, y os oebedecería”.
(Lucas 17, 1-6)
MEDITACIÓN
Señor, me uno a los apóstoles para pedirete ¡auméntanos la fe!, porque sin ella, es imposible que viva quien no te ha conocido. Con poca fe es fácil sucumbir a las tentaciones, y yo no quiero ser motivo de escándalo.
Copyright. Orden del Temple, 2.012