Autora: Soror S.G.+
Cuando se alcanza cierto grado en la escalera del Camino Templario, el grado de Escudero o Amazona, ya los lazos con el Mundo se han roto y el Discípulo va entrando en el Reino de los Cielos y viceversa, cuya puerta se haya sólo en su corazón.
Los lazos del Mundo, los lazos del Yo, del Ego, impregnado de todo lo que conocemos, todo aquello que nos es habitual, todo aquello a lo que estamos acostumbrados, donde nos desenvolvemos normalmente, familia, trabajo, amigos, entorno, sufren una transformación TOTAL.
Ahora se perciben distintos, desde otra perspectiva, todos los papeles que desempeñamos en nuestra existencia, se observan a vista de águila.
El Despertar de la Conciencia, de tu verdadero Yo Cristico, implica que la Torre se destroze en todo aquello que es inútil o te detiene en tu crecimiento, por el rayo de la verdad, aunque los cimientos se mantengan perfectos,
Cuando sientes tu llamada, la batalla se iniciará, y comienza una batalla épica contra ti mismo y contra tu entorno, esta puede implicar transformación de hábitos y costumbres, cambio de trabajo, o de residencia, de entorno, de amigos, romper con los lazos del apego familiar, los más fuertes que existen .
Tu barco irá contra la corriente del Mundo, tendrás que enfrentarte incluso a los que amas que no comprenderán del todo tus decisiones.
Cambiar todo lo que eres y todo aquello que puedes llegar a Ser o a tener en este Mundo por el Reino de los Cielos en tu corazón. ¡ Que batalla más ardua!, ¡ Que enemigos más formidables !. ¿ Que pensarán de ti ?, el miedo, la duda, pánico al cambio, a dejar el confort y la comodidad de lo conocido.
¿ Tendrás el valor suficiente para superar las culpas de defraudar a aquellos que amas y esperan que tu vida sea una vida que debe vivirse como piensan ellos que es lo mejor para ti ?. ¿Perseverarás en lo que siente tu corazón y te grita?.¿ Tendrás el Temple y el Coraje suficiente para llevar a cabo esta misión y superar el Dolor?.
No desesperes, pues si la semilla ha sido plantada en tierra buena y regada con el Amor del Espíritu Santo, habrá ya germinado y crecido con suficiente fuerza y no habrá ya nada ni nadie en este Mundo que te detenga en tu caminar.
Cuando sientas que desfalleces: Ora a Dios.
Cuando sientas que la culpa de defraudar a los demás que te aman a su forma, te inunde, Ora a Dios. Cuando sientas que el dolor y el Miedo de dejar lo conocido y tu confort, te paralizan: Ora a Dios.
Cuando sientas que la Duda atenaza tu corazón y se convierte en una espada que se te clava en tu mente y corazón: Ora a Dios.
Porque si vences, la victoria es el Reino de los Cielos, y aquel que lo divisa y lo vive sabe que NADA ES COMPARABLE AL REINO DE LOS CIELOS, NADA. Cuando este reside en tu Corazón, ya no necesitarás nada más, estas conectado a la Fuente, Lleno del Espíritu Crístico, no tendrás más hambre ni más sed, por que TODO viene de añadido.

(continuará)

Copyright. Todos los derechos reservados. Orden del Temple