Introducción
Asís es una pequeña y encantadora ciudad situada en el corazón de la Umbría (Italia), con una historia importante y un gran papel religioso a nivel mundial. Recostada sobre la pendiente del monte Subasio de las cadenas de los Apeninos, se asoma a bellos panoramas. La circundan fértiles llanuras y un espeso bosque en la parte montañosa, la ciudad aparece como una visión de paz, una síntesis de las maravillas de la Tierra y del genio del hombre.
En la parte noroeste, emerge la Basílica de San Francisco y el Sacro Convento, donde destacan al centro y al este, los campanarios, la torre de la Comuna, el color rojizo de los techos y los rústicos muros de las casas. Asís es fascinante porque es bella por su arquitectura, su urbanización, sus santuarios, y por las obras pictóricas que en ella dejaron los grandes maestros de los siglos XIII y XIV.
Esta ciudad, es un lugar de paz y tranquilidad, un oasis del espíritu, un sitio en que es posible recuperar el sosiego de la conciencia, un espacio sagrado en donde hacer un alto para sentir renacer en nuestro interior, lo que el desgaste de la vida cotidiana nos quita, hallando allí un suplemento de impulso espiritual que nos da fuerzas para continuar nuestro camino.
El nombre de Asís, goza de una tradición documental muy reducida, ya que los orígenes de la ciudad se pierden en la historia de los tiempos, aunque la leyenda la quiere fundada por Asio, hermano de la reina de Troya. La ciudad de Asís, se remonta a la época prerromana y fue un importantísimo centro de civilización umbría. La poblaron los primeros Umbríos y luego los Romanos, que printo le otorgaron privilegios.
En el siglo III y gracias a la obra del Obispo Rufino, la fe cristiana entra en el territorio de Asís. Después de la caída del Imperio romano, Asís soporta asedios y destrucciones provocados por la invasión lomgobarda de Tótila, la conquista carolíngia y la anexión al Ducado de Espoleto.
Solo entre los siglos XI y XIV, la ciudad asume el aspecto que aún conserva y vive la espléndida época de la libertad comunal. En los siglos XIV-XVI, las luchas intestinas y las largas y penosas guerras con las ciudades confinantes, la desangran. A partir del siglo XVI y hasta 1.860, forma parte de los Estados Pontificios y vive, junto a un periodo de paz interna, siglos de profundo letargo.
A partir de los albores del siglo XX, Asís se convierte en una ciudad muy activa desde el punto de vista cultural, civil y religioso. En la actualidad, su Municipio cuenta aproximadamente con 25.000 habitantes, de los cuales 6.000 residen en el centro ciudadano y es Sede Episcopal. Pero la verdadera grandeza de Asís, reside en el hecho de haber sido la cuna de Francisco y de Clara, y el movimiento que ellos iniciaron.
(Continuará)
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