Templo Oración

En el Templo de Oración, Luz, Paz y Energía, los hermanos de la Orden del Temple oran para ayudar a todo aquel que lo solicite ante cualquier situación personal y/o colectiva.

Donaciones

Como Organización sin ánimo de lucro y de base religiosa, aceptamos donaciones que puedan hacer que nuestra labor continúe diariamente al servicio del Cristo.
(En muchos países este tipo de donaciones tienen deducciones fiscales).

Información Usuario

IP Address
3.238.204.31
United States United States
Explorador
Unknown Unknown
Sistema Operativo
Unknown Unknown

Su Hora

Música

module by Inspiration

Recommended service:
dating information
Como el Hombre Piensa (I)
Publicaciones Orden de Sion - Enseñanzas para el Crecimiento Interior
Escrito por María de Aquitania   
Viernes, 04 de Diciembre de 2009 00:00

I. Vosotros sois la sal de la Tierra...., vosotros sois la Luz del mundo.... . Así ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.


Aquí Jesús se dirige a los que han comprendido las cosas materiales y adquirido alguna comprensión de las cosas del Ser. A ellos les llama “la sal del mundo” y su luz, ya que es fácil aceptar la Verdad de los principios, pero luego no incorporarlos a su vida y esa es una acritud peligrosa, pues la sal ha perdido su sabor y no es buena.


Si aceptamos lo que Jesús nos enseña y nos esforzamos en realizarlo y destruir todo lo que no debe estar en nuestra vida, como es el orgullo, la vanidad, sensualidad, presunción, recelo, auto conmiseración, resentimiento, condenación, etc., y los dejamos morir; si cultivamos nuestro recto modo de pensar, especialmente para aquellos que no nos caen bien, es cuando somos dignos de ser llamados la sal de la Tierra, y las circunstancias que nos rodean carecerán de importancia, pues todo lo que nos dificulte la vida será superado y ejerceremos una influencia luminosa a nuestro alrededor, y hombres y mujeres en lugares y tiempos remotos, recibirán nuestro bien.


El estado de nuestra alma se manifiesta a través de las condiciones externas de nuestra vida material y la influencia que irradiamos. El alma desarrollada y que se construye en la oración, no se puede esconder. Brilla a través de la vida que vive, habla por sí en un silencio profundo, su sola presencia sana y bendice sin esfuerzos todo lo que le rodea.


Nunca impongamos a otros la Verdad Espiritual, sino que vivamos de tal manera que se queden impresionados por nuestra conducta y la paz que ilumina nuestro semblante; entonces acudirán espontáneamente a pedirnos eso que poseemos.


(continuará)

 

 

Copyright. Todos los derechos reservados. Orden de Sión 2009.